miércoles, 22 de diciembre de 2010

75. Los intereses creados

Una de las novedades teatrales que más éxito está cosechando esta temporada es Los intereses creados  de Jacinto Benavente, dirigida por José Sancho y producida por el Centre Teatral de la Generalitat Valenciana. Con un reparto enteramente valenciano encabezado por el archiconocido actor ya citado, los "muñecos" del Premio Nobel de 1922 cobran vida y presentan ante el público la historia de Crispín y su señor Leandro, dos aventureros pícaros que llegan a una ignota ciudad italiana huyendo de la justicia y sin más medios para subsistir que las artimañas del avispado criado. Éste hace ver a los ciudadanos que Leandro es un noble importantísimo y, poco a poco, consiguen subsistir. En sus planes para medrar se incluye el objetivo de concertar el matrimonio de  Leandro con Silvia, hija del adinerado señor Polichinela; mas los jóvenes se enamoran perdidamente y Crispín ve peligrar sus propósitos pues su señor se niega a engañar a su amada. Los dos aventureros son descubiertos, pero salen airosos de la farsa gracias a los intereses que habían creado en el resto de personajes. Queda demostrada así la tesis que Crispín defiende en la obra: "Para salir adelante con todo, mejor que crear afectos es crear intereses".  Se podría pensar, por tanto, que Benavente escribió una pieza cargada de crítica hacia las clases sociales acomodadas que se preocupan por las apariencias y por su posición económica, desprovistas de altruismo ni generosidad, movidas únicamente por "cordelillos groseros, que son los intereses", pero al final triunfa el amor como un sentimiento regenerador, capaz de hacer al hombre más humano y casi divino. Quizás con esta mezcolanza de crítica y sentimientos profundos consiguiese mantener el beneplácito de ese buen gusto burgués que tanto aplaudía sus producciones.
Por otra parte, la puesta en escena está muy cuidada. Destaca el vestuario, diseñado por Francis  Montesinos, quien ha combinado el estilo del siglo XVII con alegres colores  y originales estampados con los que ha intentado traer "a Benavente hacia el Mediterráneo". La interpretación de los actores también merece ser aplaudida, pues casi todos actúan con corrección. Sobre todos ellos destaca José Sancho, gran actor que da vida a Crispín -personaje al que el dramaturgo parecía tenerle un gran afecto pues él mismo lo interpretó en Valencia, en un homenaje que las autoridades del Frente Popular le prepararon durante la Guerra Civil- .
La pieza fue estrenada en octubre en el Teatro Rialto de Valencia y el éxito ha sido tan rotundo que unos 20 mil espectadores han podido disfrutar ya de las aventuras de Crispín y Leandro. La historia se repite, pues tras el estreno de Los intereses creados  en el Teatro Lara de Madrid en 1907, su autor fue llevado a su domicilio por un entregadísimo público que celebraba su buen hacer teatral. La versión actual sigue la estela de los triunfos de principios del siglo pasado y "sin tocar una coma del texto" se demuestra que Jacinto Benavente está más vivo que nunca.

4 comentarios:

Prudencio Salces dijo...

Buenos días. Ojalá le toque a usted la lotería por lo bien que escribe y la síntesis emocional de sus reflexiones. Acabo de entrar en su blog, hace una hora aproximadamente, buscando a Miguel Hernández por las alertas de Google. He leído casi todo lo que ha escrito sobre él, pero mi más sincera enhorabuena lo es para su UCRONÍA HERNANDIANA, bonita fecha: 18 de juluio de 2010. Su imaginario relato, tan sincero e irónico como imposible, nos pone de relieve, usted lo pone de relieve, cuanto es el amor que los lectores profesamos también por la vida de este gran poeta.
Pues bien, tal vez a estas alturas del año hernandiano quede un poco "borracho" de la conmemoración de su centenario, no obstante, y por conrtesía y complicidad en la materia, le invito a que vea lo que a principio de año publiqué sobre la posible NO MUERTE de Miguel.En las etiquetas "Miguel Hernández" puede hallar cinco entradas seguidas tituladas Resurrecto I ... V. Se trata de un texto más extenso que su ucronía y se plantea siendo Miguel el narrador de "recuperación" en el hospital de Porta Coeli.

Por un error de blogger que no sé resolver, la entrada primera aparecea incerta en la segunda, en el mismo bloque, pero el inicio de mi relato comienza,tras la foto del patio de la casa de Orihuela, asi: "Antes que el olvido se ocupe por completo de mi obra escrita, como puede llegar a ocurrir, y por si la Eterna Sombra cubriera pronto y por entero mi cuerpo",...

Por si le apetece leerlo, le digo simplemente que se trata del primer capítulo de una "autobiografía" que Miguel narra tras su vuelta a la vida.
Y nada más por esta, compañero. Le felicito nuevamente por la elegancia y el buen hacer en este su blog con remembranza titular al inolvidable y sentido Juan de la Cruz. Abrazos, suerte y a disfrutad de las fiestas y todos los días diariamente, que pintan bastos.
Pruden

Javier Angosto dijo...

Tisbe, me alegra coincidir contigo en la admiración que profeso a Pepe Sancho. ¿Lo viste el otro día encarnando el papel del Cardenal Tarancón en la miniserie de Canal 9? Hoy emiten la segunda parte. Si puedes, no te lo pierdas.

Píramo dijo...

TISBE: Sin embargo, ese recurso redentor que es el amor, que Jacinto Benavente incluye en esta obra de teatro, quizás, como dice Tisbe, para congraciarse con el público burgués que veía sus obras, no aparece en la segunda parte de esta obra, la titulada LA CIUDAD ALEGRE Y CONFIADA. ¿Hasta qué punto debió desengañarse de los altos valores Jacinto Benavente para no relizar ninguna concesión en esa secuela?

PRUDENCIO. Gracias por sus palabras a mi UCRONÍA HERNANDIANA. Por supuesto, Píramo y Tisbe visitaremos su bitácora cuando ese tirano que llaman tiempo nos permita un momento de asueto y, en se momento, recibirá usted un comentario en su propia bitácora. Bienvenido a la nuestra.

Tisbe dijo...

Prudencio, bienvenido a nuestro espacio. No me extraña que le haya gustado tanto la UCRONÍA HERNANDIANA. Píramo tiene un don especial para escribir.
Javier, espero que tengas oportunidad de disfrutar de la actuación de Pepe Sancho en esta obra. Es un gran actor, aunque no tuve la oportunidad de verlo el otro día. Espero que estés pasando unas buenas fiestas. Un saludo.
Píramo, tienes razón. Quizás Benavente se llevó una decepción y no incluyó en la segunda parte ese sentimiento tan puro. Buena apreciación.